“Cuenta la leyenda que si le susurras a una mariposa tus deseos, ella volará para hacértelos realidad; como no emite ningún sonido no los revelará a nadie más, salvo al Espíritu del Cielo”.
Hola tú, bella mariposa, hablamos ? Tengo un deseo para ti.
-oh, Volviste!, Escucho ansiosa
«El hombre del que te enamoraste»
Cuándo me soltó esa frase hace algunos días en medio de una conversación que tuvimos, se me detuvo por segundos el corazón, respiré profundo para no quedarme totalmente paralizada y de inmediato pasó por mi cabeza como una película rápida tantas cosas que viví con ese hombre que sí, me enamoró. Lastimosamente me quedé callada y no las dije, preferí continuar la conversación con un rápido argumento para no distraerme ante semejante estallido en mi pecho que ocasionó semejante sentencia al otro lado del teléfono…
Me arrepiento profundamente de no haberlo hecho, de no compartir mis pensamientos voraces de ese minuto eterno, estoy segura que nos hubiera regalado muchas risas en ese momento, recordando tantas cosas de ese «hombre que me enamoró».
Encontró ese punto perfecto para destruir la enorme coraza, taladró hasta ese lugar impenetrable en el que yo me había escondido. Ese hombre lo logró, llegó, entró y armó un estrupicio enorme en mí, desarmó mi plan, me desbarató todo y me hizo desistir de mi propósito logrando enfocar toda mi atención en conocerlo……
Muy a pesar de las circunstancias bastante complicadas que nos rodeaba, lo hicimos, nos conocimos como el mejor de los descubrimientos y yo lo encontré, un regalo sin imaginarlo, él para mí cuando parecía imposible.
Ese hombre tocó la fibra más fina que hay aquí adentro, no sabes cuánto lo disfrutaba, cada cosa, cada sorpresa que me daba cuando aparecía inexplicablemente; bastaba cruzar miradas para que estallara fuego y del que quema fuerte, eran llamas reales.
Llegó con pie firme robando territorio, enseñando su naturaleza más humana, dejando muy claro su forma de razonar ante la vida, un poco rara sí pero fascinante y eso, eso me encantó y me llevó al enamoramiento más increíble que he vivido, lo puedes imaginar? …cómo no enamorarme de él?, pero momento! me he alargado en prosa!, perdona, no te he dicho cuál es mi deseo, pues bien, es ese precisamente:
Que ese hombre del que me enamoré no olvide lo grande que fue en mi vida, todo lo que hizo por mí, porque me salvó, sí, me devolvió las ganas de creer, de sentir, de vivirlo, abrigué una oportunidad en mi corazón de amar y hacerlo de forma autentica, real y lo tuve, lo tuve para mí, profundamente….
Mi querida mariposa guarda mi deseo, vuela muy alto y ayudame a cumplirlo, encuéntralo, susuraselo al oído, cuándo lo veas de frente y lo conozcas, no te culpo si te enamoras.
