Mi renuncia y la tuya


Y tocará aprender a no amarte, a abrir de un tirón el corazón para cerrarlo muy bien para ti…
Es injusto pero lo es más alimentar la esperanza, tu derrota no me merece, tu falta de fe en ti mismo me desarma, no me queda más por hacer, moviste la última ficha derrotado.
“No fui capaz”, eso dijiste, para mi simplemente no quisiste, el miedo fue más grande y de cobardes no está hecho el amor, sino de fieras hambrientas de vivir que miran altivos hacia adelante, son esos locos dispuestos a vencer lo que venga, tu prefieres retirar la marcha, renunciaste.
Estoy de acuerdo, es necesario nuevos caminos, un nuevo discurso de vida apremia, el mío lo tengo claro, lo estoy escribiendo, me asusta sí, pero más me aterra ser portadora de un montón de sustos sin dar la pelea.

Publicado por Shisan

Apasionada por las letras, una conversación retadora, la música entrañable, los lugares inspiradores, una cocina atrevida, la alegría y al amor de Dios

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