Sentir cuando el alma se te rompe, que se desbarata a pedacitos, que cada gota de sangre de tu cuerpo se congela por la incertidumbre y la agonía por no entender lo que está pasándote, duele bastante. ¿A qué hora sucedió? te preguntas una y otra vez, tu cabeza no puede detenerse, hace una búsquedaSigue leyendo «Mi regalo»