No importa que tan cerca estés del abismo, el golpe será profundo desde donde caigas…
Gritas y te revuelcas, pides auxilio, nadie te escucha, todos saben que estas caído pero prefieren no intervenir. Suponen que te recuperaras, eres fuerte y esto simplemente pasará.
Tus golpes son solos tuyos, brincan dentro de ti, intentan escapar pero los llevas impregnados como el sol a la mañana.
Terminan los días con horas largas y cortas, unas más fáciles de llevar otras torpes y duras pendientes de saber si el corazón ya dejó de llorar.
Tiene un color distinto, se arruga, se consume hasta querer parar porque le duele, le abraza el desamor.
Respira a tiempos cortos, agoniza y llora, todo se apagó, levanta su mirada asustado, no entiende nada, espera un milagro, pero es posible que no llegará, morirá.
Besos mojados dejaron de acompañarlo, abrazos profundos ya no estarán, mira por la ventana las calles largas y solas. Paredes blancas y sombrías lo encerraron.
Detiene su última mirada al cielo, ruega por un rescate, una bomba de oxigeno sería la salvación, sin temor ni angustia, lo peor se irá.
/Quien dijo que el amor dolía, no es así, solo falló.