Terapia de besos


Objetivo:

Utilizar los besos como un mecanismo para transmitir un mensaje de conciliación a partir de una situación de discrepancia o desacuerdo entre dos. Los besos serán utilizados como “desarme” de los implicados para despojarse de:

  1. Rabia
  2. Predisposición
  3. Prevención
  4. Temor
  5. Autodefensa

Primer paso

Excitación:

Esta parte es fundamental para el inicio de la terapia, ya que se requiere incentivar a la pareja a un alto grado de excitación con el propósito que su mente y su cuerpo estén relajados y sobre todo en un nivel mental de apertura basada en la sensación física a partir de los besos.

Es en este punto cuando se empieza a besar todo el cuerpo de la pareja con mucha suavidad, marcando cada área con los labios y a medida que se están distribuyendo los besos por la cara, el pecho, abdomen, piernas y genitales, se van incrementando la intensidad de los besos utilizando la lengua y los dientes suavemente.

Es importante generar un clima de mucho erotismo y excitación dado que la persona tiene que estar lo suficientemente involucrado al recibir los besos. Durante este momento la persona que recibe los besos no puede tocar a su pareja, ya que si lo hace muy probablemente con el contacto físico de ambas partes se puede generar un mayor deseo sexual, muy válido pero si no es bien conducido se puede perder la concentración en el objetivo trazado de la terapia (lograr un estado de total conexión a través de un dialogo no verbal, utilizando el contacto físico pero sin llegar a consumirlo totalmente con una penetración). Si llegara a suceder, se pasaría a otro estado netamente sexual y el dialogo quedaría olvidado en el momento. Por eso se requiere un nivel de contacto limitado por parte del receptor para no perder el control. Una vez se logre ese estado, se da inicio al “dialogo”.

Se necesita:

  1. Claridad del tema a tratar:

Exponer el caso y lo que generó la molestia, el desacuerdo, o lo que simplemente la persona quiere expresarle a su pareja. Es importante tenerlo bien claro ya que se trata de exponerlo con breves frases a medida que se están dando los besos. Ambas expresiones deben ser muy bien combinadas para que la una no le robe el protagonismo a la otra. Un forma de empezar a exponer el tema podría ser señalando las cosas que no agradaron de la discusión, simplemente enumerándolas.

Es importante ser lo suficientemente cuidadoso al utilizar las palabras ya que no se puede perder el estado de “emoción” en el ya están ambos sumergidos, y que el tema mencionado no perturbe esa armonía generando una nueva molestia por una mala interpretación de lo que se esté diciendo o que sea mal recibido el mensaje. Con mencionar 5 cosas que molestaron estaría bien abordado.

Segundo paso

La reacción:
Una vez se plantea el tema a tratar o se mencionen las frases cuyo contenido sea referente a lo que se quiere decir, viene la interacción por parte de la otra persona. La idea es que con todos los besos que ha recibido haya logrado nivelar su molestia y concentrarse en el placer que genera recibir tantas manifestaciones positivas, de esta forma se reprograma el estado de ánimo y la actitud que se tenga aun si han pasado días del enfado para volver a tocar el tema.

En este punto de contacto, se requiere una muy buena conexión de las partes dado que es muy importante el dialogo que surge desde la intención. El receptor de los besos entra a participar activamente y debe responder con ideas muy centradas en la realidad de lo ocurrido en su momento. No es válido responder diciendo frases como. “Eso ya lo hablamos”, “De eso no quiero hablar”, o cambiar el concepto de lo dicho anteriormente por el momento que se está viviendo, la idea es tratarlo con toda sinceridad sin cambiar de posición, solo que ahora el cambio obedecerá a la “forma” como se dialogue al respecto.

Son muy valiosas las preguntas que surjan por parte de quien recibe los besos, ya que de esta forma el diálogo será más efectivo, se inicia “una conversación”. Fundamental no dejar de besarse, no se puede descuidar ese ingrediente, ojalá la intensidad de los besos se incremente conforme sea álgido el tema tratado. Tampoco se puede perder el control del contacto físico por lo antes mencionado, que si se llega a las caricias por parte de los dos, se genera otro estado de mayor excitación y probablemente algo más sexual.

Tercer paso

Conclusiones

Ya dicho todo lo que pasara por ambas mentes, debe haber un momento de convergencia. Este instante debe ser el ideal generado por ambos, cuando los dos se sientan cómodos por lo expresado y sobre todo por las respuestas recibidas y los acuerdos conseguidos. Debe tener un punto ideal, con armonía, de total conexión, empatía, reciprocidad, por eso es fundamental que la parte de las expresiones o del “dialogo” no debe ser tan extenso para que no pierda la magia o especialidad que genera el estar besándose y entregando tantos sentimientos. Hay que evitar caer en el tedio o perder la concentración o lo que es más importante, no desconectarse de lo que se vive, por eso lo de tener “la mente en blanco”, vital.

Finalmente, una vez se cierren los temas verbalmente, se procede a hacerlo ahora si con todo lo que el cuerpo nos permite. Ideal terminar con el mayor y profundo contacto físico posible, las caricias de ambos pasan a hacer lo más significativo de ese momento, tocar con el alma…decir lo que no se dijo con palabras, hacerlo con la piel y seguramente se abre otro camino que terminara con un espectacular momento lleno de toda la pasión, amor y placer que ambos se puedan entregar, esa es la mejor manera de sellar y por ende de culminar una terapia llena de besos y con mucho lenguaje corporal.

Publicado por Shisan

Apasionada por las letras, una conversación retadora, la música entrañable, los lugares inspiradores, una cocina atrevida, la alegría y al amor de Dios

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