
Sentir cuando el alma se te rompe, que se desbarata a pedacitos, que cada gota de sangre de tu cuerpo se congela por la incertidumbre y la agonía por no entender lo que está pasándote, duele bastante.
¿A qué hora sucedió? te preguntas una y otra vez, tu cabeza no puede detenerse, hace una búsqueda acelerada de respuestas, todo pasa por tu mente intentando hallar calma pero cada segundo que avanza es insoportable, cruel, avasallante, desgarrador.
La tristeza te confunde, te atrapa, te deja sin respiración, mata tu tranquilidad, duerme cada sensación del cuerpo, arrasa con los pensamientos lógicos, racionales, se embrutece la cabeza, los pies, las manos, todo lo que tienes de cuerpo, momento y desespero se unen contra ti, contra la paz, contra tu respiración.
Mente en blanco, en negro y en todos los colores, pensamientos vacíos y llenos se revuelven y te amenazan con hacer explosión, no quieres derrumbarte, tienes motivos para no hacerlo, tu fortaleza natural te lo prohíbe, pero luchas, luchas con la calma, viene hacia ti pero te saboteas tú misma, quieres vomitar el corazón, no lo quieres más en tu cuerpo, deseas alas o mejor un boleto de avión que aparezca en tu gaveta escondido para emergencias, mejor que sea de una nave espacial, quieres salir de orbita y que sea pronto.
Las paredes se empiezan a burlar de ti, te ven diminuta, quieren apachurrarte, le diste el chance de verte sufrir, son implacables, quieren destruirte o castigarte por ser tan frágil, no entienden tu dolor, te amenazan, solo eres tú y ellas, han crecido como gigantes, se revelan ante ti, no aceptan tu tristeza, quieren eliminarte sin la oportunidad de darte la mano.
Haces una pausa en medio de tanta confusión, en ese momento miras a un punto muerto en el vacío, entra una luz y se posa en tu rostro, quiere iluminar algo en ti, insiste, te abraza, te estrecha y te calienta.
El ardor del pecho comienza a ceder, no sabes si es por el miedo o la ayuda inesperada, lo combates pero la luz es más insistente, ya no te molesta, intenta ser amiga, te vuelve a calentar y te susurra al oído:
– “Tranquila aquí estoy”, no estás sola yo vine por ti, tu sufrimiento me despertó, salí corriendo a encontrarte, te busqué por muchas partes y logré hallarte, eres muy pequeña pero con un corazón enorme, por eso te duele tanto, porque lo has entregado por completo, sufres una inmensa pena y quieres irte a volar, escapar es tu única ocurrencia, abandonar tu cuerpo y convertirte en un alma sola y triste, pero ¿sabes mi amiga?, mientras tu lloras yo estoy secando tus lagrimas una a una, entiendo tu pena y la siento mía también, sé lo que vives, todo lo que ha arrugado tu existencia en este momento, por eso vine y traigo noticias:
Quiero contarte que traigo un regalo que es solo tuyo, lo fabricaron con toda la ilusión, le pusieron toda la voluntad para que quedará hermoso, reluciente, fuerte, poderoso, único, porque es solo para ti, mi obsequio es más grande del que puedes imaginar, vale todo el oro de los cielos, está nuevo y quiero que lo estrenes pronto, espero que te guste, seguro que sí, está diseñado cuidadosamente, ha sido pulido con fina delicadeza y maestría, su creador es mágico y vela por ti, le entristece tu tristeza pero no te olvida, te sustenta.
¿Quieres saber cuál es el regalo?
Aquí lo tienes delante de ti, en esta misma habitación que te acongoja la que ha presenciado tu llanto, aquí mismo debo entregártelo.
Ábrelo está en esa caja sellada, no te preocupes será fácil, aún te quedan fuerzas para hacerlo, adelante, camina segura, yo estoy aquí para respaldarte, no pasará nada, te lo garantizo, apresúrate me encantaría ver tu cara de asombro.
¿Lo sientes? suena fuerte. Es tu nuevo corazón, sano y maravilloso, mucho más que el que tenías, es tuyo, tu regalo preciado, robusto, curado, listo para entrar en ese cuerpo abatido para recomponerte.
Te advierto, viene con mucha fuerza, debes prepararte, pero no me afano, tu cuerpo podrá con él, serán amigos entrañables, vivirán juntos cosas extraordinarias, lo sentirás latir cada segundo de tu nueva vida, lo escucharas cuando lo consideres ya más cauta, más adulta, más tranquila.
No te afanes por el corazón que perdiste, él está gastado, sus mejores fibras fueron pegadas en este, se salvaron.
¿Estás feliz?
Vístete con él, es tuyo, te verás muy hermosa.
Mírame y escucha:
No has perdido nada realmente, solo malos momentos, pero todos ellos quedaron en el pasado, murieron con tu tristeza, ahora comienza una vida nueva.
Las mariposas esperan por ti, tendrán un linda fiesta, regresó la mujer guerrera, la que el creador de tu nuevo corazón envío a este mundo a ser “maestra”, porque lo eres, eres portadora de un don especial, el de amar, esa eres tú incondicional y autentica.
Este es tu rescate, sí, te has equivocado y muchos han sido tus errores, pero tiene más valor tu naturaleza, así que te queremos viva, fuerte, poderosa.
No temas, estaremos vigilantes, cuando quieras de mi ayuda ahí estaré, solo miras al cielo y encontrarás de nuevo la luz y vendré de inmediato a abrazarte.
Sólo debes prometerme una cosa, no dejes de amar, nunca cierres las puertas de ese corazón que espera sentir de nuevo, enséñale a que tenga cuidado pero vive, que vuelva a correr toda esa fuerza por sus venas.
Entrega lo mejor de ti, no dejes de soñar, puedes llegar a transformar vidas, solo el amor lo logra, el tuyo es fantástico, no lo niegues a nadie, no recuerdes el dolor, ya fue enterrado, el creador de tu nuevo corazón te acompañará siempre, apóyate en él, no pierdas tu fe, él te indicará el camino bueno sin piedras para ti, ¿puedes prometerlo?,
Hoy eres la dueña de un hermoso regalo, ama, ama a tu nuevo corazón, es para ti, te lo ganaste.